martes, 11 de noviembre de 2008

Aproximación a la obra de Bárbara Alperowicz


Sus pinturas proponen una metáfora sobre la búsqueda de libertad. Diversos caminos que se entrecruzan formados por la pasión de la sangre y la razón del cerebro. Todos posibles, todos distintos y a la vez parecidos en forma y color. El hombre caminando entre sus propias raíces, siempre queriendo salir, sin ni siquiera haber comenzado a transitarlas, asustado y a la vez ansioso al ver tantos rumbos posibles. Cada instante en la vida como un pequeño laberinto, eligiendo que camino tomar.
Todos los personajes conocen la puerta de entrada, pero no saben donde queda la salida, viven dentro de estos circuitos cargados de historia y afectos que los ellos mismos destilan a lo largo del recorrido, sorteando nudos qe los atan y a la vez los sostienen.
Las muñecas rusas, que aparecen en algunos territorios de sus pinturas, tienen la capacidad de abrirse y convertirse en muchas a la vez, descubriendo varias posibilidades de salida al mismo tiempo. De este modo descubrimos la dificultad del circuito en relación al personaje que lo transita.
Todos los laberintos tienen salida, solo hay que insertarse y caminar hasta encontrarla, en caso de querer salir

1 comentario:

Tatiana dijo...

no mames !
son increíbles , me sorprendiste cabrón
Me lleno ver tus obras
Felicitaciones , siempre fuiste una persona que admire .
Besos desde el DF